Volcanes - Instituto Geofísico - EPN

Volcanes (196)

Los volcanes activos son observados a través de diversas tecnologías.

Como parte del monitoreo del complejo volcánico Chiles-Cerro Negro, entre el 8 al 11 de noviembre de 2016 un equipo de técnicos del Instituto Geofísico (IG-EPN) realizaron mediciones de parámetros físicos y toma de muestras de agua en las fuentes termales aledañas al complejo. Se visitó las fuentes termales de: Potrerillos, El Artesón, Aguas Hediondas y Aguas Negras. Además se hicieron mediciones en la zona conocida como “Lagunas Verdes”.

Actualización de la actividad del volcán

Resumen
Luego del Informe Especial Nº9 publicado el 4 de Octubre de este año. La actividad interna del volcán Tungurahua ha llegado hasta un nivel bajo y a nivel superficial prácticamente a nulo a excepción de una intermitente y leve actividad fumarólica en el flanco nor-oriental (Fig. 1).

Informe Especial Tungurahua N. 10 - 2016

Figura 1. Volcán Tungurahua. Leve actividad fumarólica en el flanco nor-oriental. (Foto: B Bernard 07.11.2016)

 

En base a los datos de monitoreo y observaciones directas, se estima que una reactivación del Tungurahua en un mediano plazo (semanas a meses) es poco probable. Sin embargo, en base a la rapidez de los cambios de actividad del Tungurahua en los últimos años, es importante mantenerse atentos a cualquier variación en los parámetros de monitoreo. Vale remarcar que las erupciones volcánicas son impredecibles y que los escenarios aquí planteados pueden cambiar en función de la actividad del volcán y del análisis de los datos provenientes del monitoreo instrumental y visual.


Sismicidad, Deformación y Emisiones de SO2
La actividad sísmica del volcán Tungurahua está catalogada como baja y se caracteriza por pocos eventos LP (movimiento de fluidos) y VT (fracturación de roca) en un promedio de un evento/día. Por otra parte, la deformación muestra una tendencia inflacionaria en la estación de Retu (más cercana al cráter del volcán) con una variación neta de 72 urad para esta semana a una tasa de 15 urad/día (Fig. 2), misma que en el transcurso de los días se ha ido estabilizando.

Informe Especial Tungurahua N. 10 - 2016

Figura 2. Evolución de la actividad sísmica y deformación para la estación de Retu para el periodo 01.10.2015 – 31.10.2016.

 

Valores bajos de emisión de SO2 con un promedio de 300 ton/día sumada a las pocas medidas válidas ratifican la actividad baja que presenta el volcán.


Observaciones Visuales
Las condiciones de observación han sido mayormente favorables. Se ha observado leve a nula actividad fumarólica durante estas últimas semanas. Adicionalmente se realizó un sobrevuelo en el que se midieron temperaturas máximas de 51,3 °C en el cráter del volcán (Fig. 3)

Informe Especial Tungurahua N. 10 - 2016

Figura 3: Izquierda, Borde interno del cráter visto desde el suroccidente del volcán. Derecha, imagen térmica que muestra en color amarillo las zonas de mayor temperatura en el cráter. (Foto e imagen: M. Almeida. 17.10.2016)

 


Escenarios Eruptivos
Se consideran los siguientes potenciales escenarios a mediano plazo (semanas a meses):

  • 1) Se mantiene la actividad BAJA: la actividad interna y superficial se mantiene en niveles bajos como los registrados hasta ahora  y por tanto no se produce una erupción; este escenario al momento corresponde al más probable.
  • 2) Reactivación Rápida: De darse un incremento significativo en la actividad sísmica (enjambre de eventos LP y VT) podrían conllevar a un escenario de estilo vulcaniano, el inicio de esta fase eruptiva podría producir una apertura rápida del conducto con explosiones moderadas a grandes (ej. Mayo 2010, Julio 2013, Febrero 2014). En este escenario se podría formar una columna eruptiva grande (hasta 10 km sobre el nivel del cráter) y flujos piroclásticos que podrían descender por las quebradas hasta alcanzar el pie del volcán. Las caídas de ceniza y cascajo asociadas a este tipo de columna eruptiva alta pueden afectar zonas situadas lejos del volcán con direcciones variables dependiendo de la dirección de los vientos a esas alturas. Los proyectiles balísticos (bloques y bombas volcánicas) asociados a las explosiones podrían alcanzar una distancia de 5 km desde el cráter. En este escenario pequeños flujos de lava podrían bajar por el flanco Noroccidental con un alcance de menos de 4 km. Se podrían generar lahares secundarios debido a la removilización posterior por lluvia del material eruptivo y podrían cortar la carretera Baños-Penipe, en función de la cantidad de material acumulado en las quebradas y de la intensidad/duración de la lluvia, estos lahares podrían ser pequeños a moderados. Este escenario eruptivo al momento es poco probable en función de los datos resultados del monitoreo instrumental y visual.
  • 3) Reactivación paulatina: De darse un incremento en la actividad interna del volcán podría darse un escenario de estilo estromboliano, que puede durar desde varias semanas hasta algunos meses, se podría observar explosiones pequeñas a moderadas, fuentes de lava y columnas continúas de ceniza de menos de 6 km sobre el nivel del cráter (ej. Abril-Mayo 2011, Marzo 2013, Abril 2015).  El principal fenómeno que afectaría a la población sería la caída de ceniza, moderada a fuerte, localizada principalmente en la zona occidental del volcán (excepto si se observa un cambio de la dirección del viento). Proyectiles balísticos (bloques y bombas volcánicas) y flujos piroclásticos pequeños podrían alcanzar una distancia de 2,5 km desde el cráter. Lahares secundarios pequeños se podrían formar debido a la removilización por lluvia del material eruptivo y podrían cortar la carretera Baños-Penipe.

Estos escenarios podrán ser cambiados de acuerdo a la evolución de la actividad del volcán y del análisis de los datos provenientes del monitoreo instrumental y visual. El IGEPN mantiene una vigilancia permanente en el centro TERRAS (Quito) y en el Observatorio del Volcán Tungurahua.


FJV, BB, AA
Observatorio del Volcán Tungurahua (OVT)
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

El día 17 de octubre del año en curso fue posible realizar un sobrevuelo de monitoreo a los volcanes activos Cotopaxi y Tungurahua, como parte del monitoreo continuo que efectúa el Instituto Geofísico, en coordinación con el Ministerio Coordinador de Seguridad quién apoyó logísticamente con un sobrevuelo en un avión de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (TWIN OTTER, FAE-448), desde el aeropuerto de Latacunga en la Prov. de Cotopaxi, siguiendo la ruta que se muestra en la Figura 1.

Sobrevuelo 2016-10-17

Figura 1: Ruta del vuelo efectuado el 17 de octubre de 2016 (Base: Google Earth).

 

VOLCÁN COTOPAXI
Observaciones visuales
Las condiciones bajo las cuales se efectuó el vuelo fueron favorables, ya que el volcán se encontraba mayormente despejado. Durante la aproximación se observó que del cráter se emitía de forma pulsátil, una columna de gas sin contenido de ceniza y muy poco energética, misma que no superaba el borde del cráter del volcán (Figura. 2).

Sobrevuelo 2016-10-17

Figura 2: Vista del volcán Cotopaxi desde el suroriente. (Foto: P. Ramón - IG/EPN)).

 

Al llegar al volcán se pudo notar que se habían producido recientes caídas de nieve, las cuales suavizaban la topografía anterior del glaciar, sin embargo no se observó en el mismo los rasgos de deterioro que habían sido evidentes a finales del año 2015, luego de la actividad eruptiva del 14 de agosto del mismo año; es decir, las grietas aparentemente no se están haciendo más grandes y tampoco han incrementado su número. En el flanco occidental del volcán se pudo apreciar que se habían generado una serie de deslizamientos o desprendimientos, ocasionados por la fusión del glaciar, producto del cambio de albedo de la ceniza re-depositada por la remoción eólica de la misma; estos deslizamientos no alcanzan mayores distancias y se restringen a una altura aproximada de 5200 msnm (Figura. 3).

Por otro lado, a diferencia de lo que se observó a partir del vuelo efectuado el 3 de septiembre 2015, en esta oportunidad ya no se verificó la presencia de agua y humedad saliendo de los frentes de las lenguas terminales del glaciar, ni tampoco de los delgados hilos de agua descendiendo por los flancos (Fig. 2); posiblemente indicando que el incremento de fusión de los glaciares ya no está ocurriendo al momento o que este es mucho menor.

Sobrevuelo 2016-10-17

Figura 3: Glaciares del flanco occidental, nótese la remoción de material volcánico (ceniza) anterior. (Foto: M. Almeida - IG/EPN)).

 

Monitoreo Térmico
Las condiciones de vuelo permitieron efectuar imágenes térmicas de la mayoría de anomalías termales reconocidas en el volcán. De manera general las imágenes térmicas muestran que los flancos superiores del volcán se encuentran a temperaturas inferiores a lo que se observaba en meses anteriores (Fig. 4). Al igual que lo observado durante los vuelos del 31 de agosto y 3 de septiembre de 2015, en esta oportunidad también fue posible observar en las imágenes térmicas, las pequeñas anomalías en los flancos E y SE, la más caliente mostró una TMA = 20,1 °C y que seguramente corresponden a actividad fumarólica (Fig. 4). Las anomalías térmicas en los flancos del volcán fueron más claras en el flanco oriental con valores TMA variables entre 21,6 °C y 39,1 °C, para el flanco sur la mayor TMA calculada fue de 38,4 °C (Fig. 5). Las temperaturas máximas aparentes (TMA) medidas en el interior del cráter están relacionadas a los gases calientes que se emiten desde el interior del vento cuya TMA medida es de 96,6 °C (Figs. 4 y 5). En conclusión, se estima que las temperaturas en los flancos del volcán han disminuido respecto a los meses anteriores (Fig. 5); lo cual estaría ocasionando que el incremento de la fusión del glaciar, por arribo de fluidos calientes a la superficie del edificio, haya disminuido o se haya detenido.

Sobrevuelo 2016-10-17

Figura 4: Fila Superior: Fotografía e imagen térmica del flanco sur y oriental del volcán Cotopaxi. Fila Inferior: Fotografía e imagen térmica del cráter del volcán, donde se puede apreciar la débil columna de gas al momento del sobrevuelo; las zonas de color amarillo intenso representan mayor temperatura. (Fotografía e Imagen: M. Almeida, P. Ramón - IG/EPN).

 

Sobrevuelo 2016-10-17

Figura 5: Temperaturas de las diversas anomalías en el edificio del Cotopaxi, tomadas durante los últimos meses.

 


VOLCÁN TUNGURAHUA

Observaciones visuales
El volcán se mostró despejado en su parte alta, lo cual permitió la observación directa y la obtención de imágenes térmicas en la zona del cráter (Figura. 6). No se observó actividad en ninguno de los campos fumarólicos.

Sobrevuelo 2016-10-17

Figura 6: Volcán Tungurahua visto desde el suroccidente. (Foto: M. Almeida - IG/EPN).

 

Monitoreo Térmico
En el análisis de las imágenes térmicas se pudo identificar la mayor parte de las anomalías del cráter del volcán. Los valores de temperatura máxima aparente (TMA) más elevados se localizaron en la zona del cráter interno (TMA = 51,3 °). Las fumarolas del borde suroccidental y sur presentaron valores de TMA de 31,9 °C y 38,2 °C respectivamente. En los campos fumarólicos localizados en el borde interno de la cumbre máxima al norte del volcán, se pudieron calcular TMA variables entre 37,1 °C y 22,6 °C. Todos estos valores son están relacionados más que nada con la actividad fumarólica que el volcán presente en este estado de su actividad (Figura. 7).

Sobrevuelo 2016-10-17

Figura 7: Izquierda: Borde interno del cráter visto desde el noroccidente del volcán, derecha: imagen térmica que muestra en color amarillo las zonas de mayor temperatura en el cráter. (Fotografía e imagen: M. Almeida - IG/EPN).

 

MA, PR
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional