Volcanes - Instituto Geofísico - EPN

Volcanes (239)

Los volcanes activos son observados a través de diversas tecnologías.

Actualización de la actividad eruptiva

Resumen

El volcán Sangay, provincia Morona Santiago, continúa su nueva fase eruptiva iniciada el 7 de mayo hasta la emisión de este informe (57 días). Se destaca la actividad desde dos centros eruptivos, el cráter Central y el domo Ñuñurcu (suroriental). El cráter Central tiene actividad explosiva produciendo pequeñas nubes de ceniza de menos de 2 km sobre el cráter dirigidas hacia el occidente y suroccidente, y arrojando bloques y depositando material piroclástico en los flancos. El domo Ñuñurcu presenta actividad efusiva asociada con una emisión de flujos de lava que subsecuentemente se depositan a lo largo del flanco suroriental. Ocurren también colapsos del frente de estos flujos durante su avance, provocando la caída de bloques y pequeños flujos piroclásticos (avalanchas calientes de gas, ceniza y bloques).

Hasta el momento, no hay reportes de caída de ceniza en las zonas pobladas aledañas, sin embargo, se ha recibido reportes de presencia de material piroclástico que ingresa al río Upano, a través de su afluente el río Volcán, que desciende desde el Sangay. Esto ha causado inquietud en la población que se encuentra localizada junto a las riberas del río Upano.

Recomendaciones generales: no acercarse a las zonas de peligro del volcán Sangay (https://www.igepn.edu.ec/sangay-mapa-de-peligros); en caso de estar en zona de caída de ceniza protegerse con mascarilla y limitar su exposición (más información: http://www.ivhhn.org/es/ash-protection); mantenerse informado de la evolución de la actividad eruptiva en la página web del Instituto Geofísico (https://www.igepn.edu.ec/) y en sus redes sociales (https://twitter.com/IGecuador, https://www.facebook.com/IGEPNecuador); seguir las recomendaciones de las autoridades de gestión de riesgos (SNGRE y GADs).

Actualización de la actividad eruptiva

Resumen

El volcán Sangay, provincia Morona Santiago, continúa su nueva fase eruptiva iniciada el 7 de mayo hasta la emisión de este informe (14 días). Se destaca la actividad de dos centros eruptivos, el cráter Central y el domo Ñuñurcu (suroriental). El cráter Central tiene actividad explosiva produciendo pequeñas nubes de ceniza de ~1 km sobre el cráter dirigidas hacia el Occidente y Noroccidente y arrojando bloques que ruedan por los flancos hasta ~2.5 km del cráter. Hasta el momento, no hay reportes de caída de ceniza en las zonas pobladas aledañas. El domo Ñuñurcu tiene actividad efusiva con un flujo de lava de >470 m de largo bajando en el flanco suroriental. Colapsos del frente del flujo de lava generan caídas de bloques y pequeños flujos piroclásticos (avalanchas calientes de gas, ceniza y bloques).

Recomendaciones generales: no acercarse a las zonas de peligro del volcán Sangay (https://www.igepn.edu.ec/sangay-mapa-de-peligros); en caso de estar en zona de caída de ceniza protegerse con mascarilla y limitar su exposición (más información: http://www.ivhhn.org/es/ash-protection); mantenerse informado de la evolución de la actividad eruptiva en la página web del Instituto Geofísico (https://www.igepn.edu.ec/) y en sus redes sociales (https://twitter.com/IGecuador, https://www.facebook.com/IGEPNecuador); seguir las recomendaciones de las autoridades de gestión de riesgos (SNGRE y GADs).

Nuevo pulso de actividad

Resumen

Durante esta madrugada y mañana el volcán Sangay, provincia Morona Santiago, presentó evidencias de que ocurrió un nuevo pulso de actividad y que podría ser el inicio de una nueva fase eruptiva. La mañana de este 10 de mayo de 2019 en las imágenes visibles del satélite GOES16 y en las alertas termales del sistema FIRMS de la NASA se ha podido observar nuevas señales de actividad del volcán Sangay. No se han emitido reportes de alertas de ceniza por parte del Centro de Aviso de Ceniza Volcánica (VAAC) de Washington. La sismicidad registrada en el volcán confirma la ocurrencia de actividad en este volcán. Posibles caídas leves de ceniza podrían presentarse en las cercanías del volcán, hacia el occidente de este, por otro lado esta actividad podría ser muy peligrosa para las personas en las inmediaciones de sus cráteres y de la cumbre.

El 26 de marzo de 2019 ocurrió el último pulso de actividad en este volcán, registrado igualmente por sensores satelitales (Informe Especial 2019 N°1), el mismo que fue de corta duración, a diferencia de la fase eruptiva de 2018, que tuvo una duración de 4 meses, entre el 8 de agosto y el 7 de diciembre (Informe Especial 2018 N°3).